viernes, 30 de enero de 2015

SILENCIOS

por Moraima Mora

En el eco del silencio escucho
El ruído de tu pensamiento
El clamor de tu corazón buscando el amor
El suspiro de tus manos al rozar mi cuerpo
Te escucho encontrándome en tus deseos
El rasgar de tu lápiz guardando tus secretos
Pensamientos encarcelados de miedos confusos
Respuestas no encontradas a preguntas nunca hechas
El tiempo detenido en la espera
El sordo alarido del silencio
Pasos que marcan inconclusos caminos.
El miedo de palabras ahogadas
Ilusiones perdidas, gritos olvidados
Ráfagas de emociones incontroladas.
Silencios no contestados.
Rojos abarrotados de fuegos apagados.

En el eco del silencio he encontrado
La risa de amores desnudos
Vívidas pasiones de amores no soñados
Voces que regresan
La luz de almas perdidas
Sonidos de plumas reescribiendo pasados
Días aún no soñados
Presentes que regresan de futuros anhelados
Suspiros desde la más lejana de las estrellas
Miradas que hablan
Pensamientos que acarician
Besos enviados desde corazones abiertos
Sueños dibujados en realidades lejanas
Tus manos acariciando mi alma
Risas aún sin nacer
Notas aún no cantadas
Puertas que se abren a nuevos mundos
Las voces de mis ancestros olvidados
En el eco del silencio simplemente me he encontrado

sábado, 17 de enero de 2015

¿Por qué el hombre se comporta como un niño y se siente desprotegido?


La mujer en su sacrificio de proteger a los hijos llega el momento en que se deja de proteger a sí misma, muchas veces se siente desmerecedora de la propia ayuda que ellos le puedan brindar, se niegan a aceptar su dinero y hasta su propia comida, se niega a ella misma la necesidad de dejarles volar y aunque inconsciente de ello es capaz de enfermar y en contradicción con sus deseos los retienen para de algún modo recibir la propia atención que antes negaban de ellos, en consecuencia, el hijo no recibe de mano de sus padres, generalmente la madre, el poder de asumir conscientemente el papel de sustentador de su propia familia y el cuidado de sus padres, mantiéndolos bajo su visión y por ende en su inconsciente como "el niño" al que aún se debe.

"Todo se lo doy a mis hijos" los hace egoístas hasta de su propia felicidad y llega el día en que cuando otra vez se ven solos lejos de un matrimonio ideal porque este no les brinda la misma protección del hogar materno se sienten inseguros y desprotegidos, como niños.