2 de octubre de 2013
por: Moraima Mora
El respeto que le profesas a los demás, es el respeto que te das a ti
mismo.
Qué cierto es que hoy en día hay muchas cosas al alcance de la mano,
internet es una maravilla de información....y de desinformación, cursos,
conferencias, música, libros, películas, juego, todo está allí, sólo tienes que
tomarlo, no olvidemos nunca de dejar al menos Me Gusta, eso ayuda y
estimula al que lo ha puesto allí para nosotros para seguir compartiendo tan
valiosa información.
Sin embargo, cuando asistimos a una conferencia pública, porque te gusta el
tema que allí se va a tratar, ya sea porque amplía tus conocimientos sobre algo
que a lo mejor ya sabes o porque encuentras nuevo e interesante lo que allí se
va a tratar, sucede que nos cuesta dar nuestra aportación, ya no es un precio
que se ha fijado de antemano, es algo que se te da de corazón porque así se ha
recibido para que aportemos a los demás.
Esa persona que está frente tuyo, a
dedicado su tiempo, su energía (léase también dinero), sus lágrimas para
obtener una formación en bien suyo y de los demás. Aquí no se hace nada por uno
mismo solamente, eso no funciona de ninguna manera, todo lo que se recibe debe
ser entregado de vuelta para que la energía circule.
El viaje al interior y la sabiduría cuesta, a veces dejas amigos,
familiares, amores, eres un incomprendido, pero allí están todos nuestros
trabajadores de luz haciendo desde su más profundo sentir lo que sienten, valga
la redundancia, para luego entregárnoslo desde su alma.
Respetemos el trabajo de los demás así como nos gustaría que respetasen el
vuestro, valorarlo así como te gustaría que valorasen tu propio hacer. También
es preciso que nos respetemos a nosotros mismos y esto es ya un reclamo.
Si decides ser un vago espiritual, que sea por tu cuenta, si quieres
trabajar junto a aquellos que ya llevan un camino recorrido, no le chupéis su
energía, no vayáis a conferencias contando cuánta gente ha asistido para luego
calcular cuánto se va llevar el otro, si no tienes dinero y decides aún así
asistir que sea un pacto entre tú y Tu conciencia porque ella lo comprenderá,
pero no hagas que todo se te sea dado de gratis, vas creando una deuda karmica
que costará mucho saldar.
Lo que seas capaz de dar luego te vendrá de vuelta. Aquel que está frente a
ti dándote lo mejor de si, ha andado mucho por esta vida y otras, y todo lo que
ves en él es el resultado de su esfuerzo, de darse golpes en la vida, de
levantarse y andar, de llorar para después florecer.
La vida no es más que un intercambio de energías, las crisis las creamos
todos al no ser capaces de intercambiar por aquellos que recibimos, todo es
energía, el alimento que te llevas a la boca, el abrazo que recibes de tu
amigo, el Sol de cada día, la lluvia que moja nuestros campos, la sonrisa, los
hijos, el dinero, todo se nos ha dado para que sea dado a otros
Crecer y Despertar es sólo tarea de cada uno.

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