sábado, 4 de enero de 2014

LA PAZ DE UN HOMBRE

28 de noviembre de 2013 
Me sumergí en la mirada de un hombre
Nadé hasta sus profundidades y me encontré
Metí mis dedos entre sus cabellos y me aproximé
Sentí su aliento húmedo y suspiré
Puse mis dedos sobre su boca y le besé
Toqué su caliente piel y me ericé

Me sumergí en el pecho de un hombre
y sentí
un corazón latiendo, por mí,
lo tomé entre mis manos y ví,
un alma entera allí

Me sumergí en el alma de un hombre,
toqué su alma y sentí,
tibia agua cristalina, allí,
profundas y quietas olas, sí,
nadé hasta sus profundidades y encontré
la paz de un hombre allí.


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