28
de noviembre de 2013
Me sumergí
en la mirada de un hombre
Nadé
hasta sus profundidades y me encontré
Metí
mis dedos entre sus cabellos y me aproximé
Sentí
su aliento húmedo y suspiré
Puse
mis dedos sobre su boca y le besé
Toqué
su caliente piel y me ericé
Me
sumergí en el pecho de un hombre
un
corazón latiendo, por mí,
lo
tomé entre mis manos y ví,
un
alma entera allí
Me
sumergí en el alma de un hombre,
toqué
su alma y sentí,
tibia
agua cristalina, allí,
profundas
y quietas olas, sí,
nadé
hasta sus profundidades y encontré
la
paz de un hombre allí.

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